Un ciberataque ha afectado a uno de los negocios de mayor crecimiento de Coca-Cola. Fairlife, la popular marca de productos lácteos de la compañía, suspendió temporalmente la producción en todo Estados Unidos después de que atacantes que utilizaban ransomware obtuvieran acceso no autorizado a los sistemas conectados a sus operaciones de fabricación.
Coca-Cola activó sus protocolos de respuesta ante incidentes y de continuidad del negocio, contrató a especialistas externos en ciberseguridad y notificó a las autoridades. Si bien la investigación continúa, la compañía recalcó que la calidad y la seguridad de los productos Fairlife no se han visto afectadas. La producción en Canadá también se mantiene operativa.
El momento es crucial. Fairlife se ha consolidado como una marca líder en el mercado de bebidas proteicas, atrayendo a los consumidores con productos lácteos ultrafiltrados que ofrecen mayor contenido proteico y menor contenido de azúcar. Un cierre prolongado podría generar presión en la cadena de suministro, afectar a los minoristas y, potencialmente, dejar importantes huecos en los estantes de los supermercados.
Este incidente es una nueva advertencia de que el ransomware ya no es solo un problema de tecnología de la información. Cuando los hackers acceden a los sistemas de producción, una brecha digital puede convertirse rápidamente en una crisis empresarial real, paralizando fábricas, interrumpiendo la distribución y poniendo en riesgo millones de dólares en ingresos. Coca-Cola no ha proporcionado un cronograma para la reanudación de las operaciones de Fairlife en Estados Unidos, dejando una pregunta crucial sin respuesta: ¿cuánto durará la interrupción?